Este trabajo examina un estudio realizado por Burke y Emerick (2016) sobre la adaptación de la agricultura de los EE.UU. al cambio climático. La crítica del estudio se centra en la utilización de las teorías económicas de Hayek, especialmente sobre el uso del conocimiento disperso en la sociedad y la competencia como un proceso de descubrimiento. Los conocimientos de Hayek revelan limitaciones significativas en la metodología de Burke y Emerick, particularmente la incapacidad de sus modelos para capturar la complejidad y especificidad del conocimiento y el papel dinámico de los precios de mercado. Esta crítica argumenta que las intervenciones centralizadas podrían minar la eficiencia del mercado y la innovación, también presentando un modelo ilustrativo. Así, sugiere políticas de competencia en el mercado y señales de precios para fomentar respuestas adaptativas e innovadoras. La crítica destaca la importancia de considerar el conocimiento disperso y los procesos de mercado en la formulación de estrategias de adaptación climática para la agricultura.