La teoría económica moderna define la regulación de los mercados de servicios públicos como necesaria debido a su supuesta baja competitividad en estos mercados. Y aunque los métodos regulatorios utilizados en estos sectores han sido constantemente criticados por su ineficiencia, la creencia de que las regulaciones son necesarias no ha cambiado. Este documento busca analizar y probar que los argumentos económicos convencionales que justifican la regulación gubernamental en los servicios públicos se basan en suposiciones erróneas sobre el funcionamiento de estos mercados.