La misión de la universidad es salvaguardar y preservar el conocimiento, pero incluso en este entorno intelectualmente elitista prevalece la pseudociencia. Este concepto, a menudo sensacionalista en los medios contemporáneos y ridiculizado por aquellos cuyas creencias son etiquetadas como pseudocientíficas, trivializa la ciencia. Esto conduce a una mayor adherencia y utilización de estos conceptos, particularmente en contextos de salud o académicos. Este artículo tiene como objetivo evaluar la persistencia de creencias pseudocientíficas entre los estudiantes en este santuario de conocimiento aparentemente sagrado. Se emplearon instrumentos que midieron la creencia en conceptos pseudocientíficos y sus ramificaciones. Además, el grupo fue evaluado en cuanto a su postura política y adopción de corrientes psicológicas, incluidas la TCC y el Psicoanálisis. Este último, a pesar de ser clasificado como no científico, persiste en la estructura educativa brasileña.