El Drama televisivo es un importante instrumento para presentar escenarios hipotéticos e imaginar diferentes formas de lidiar con ellos, mientras es testada la viabilidad de teorías éticas para conducir juicios morales y decisiones prácticas que se puede tomar en la vida real. Buffy, la Cazavampiros (1997-2003) dejó un importante legado en la Cultura Popular, cautivando a telespectadores por todo el mundo y manteniéndose relevante 20 años después de su exhibición. El propósito de este artículo es visitar la 4ª temporada de Buffy y analizarla desde una perspectiva libertaria. A lo largo de esta temporada, se discuten una infinidad de temas relevantes, como la forma y el funcionamiento del estado, su relación con la sociedad, la subversión de autoridades gubernamentales y la moralidad de la ley y de las sanciones penales. Se espera que la adopción exitosa de la ética y de los principios libertarios para comprender esta serie de televisión pueda resaltar el Libertarismo como una alternativa filosófica válida, a tenerse en cuenta frente a la resolución de problemas actuales.