Diversos estudios contemporáneos demuestran la necesidad de la introducción de la competición en los sectores de transporte, energía y otros mercados considerados monopolios naturales, debido a la ineficiencia generada por los monopolios regulados por las agencias gubernamentales. Mientras tanto, poco se estudia sobre las consecuencias de la regulación conocida como antimonopolio, que se remonta a un proceso político proteccionista de fines del Siglo XIX, y que sirvió de base para la mayor parte de la regulación gubernamental sobre diversas industrias acusadas de prácticas monopolistas. En este artículo, son estudiados los orígenes del movimiento antimonopolio como iniciativa política, son analizadas las evidencias
sobre las industrias acusadas de monopolización, y se demuestra la hipótesis de estudio de que las regulaciones antimonopolio y sus derivadas han restringido la competición que mejora el desempeño de los mercados a través de la corrección de supuestas “fallas de mercado”.